La primera era tosca, sin técnicas y muy clásica de construcción, pero a mi me encantó como había quedado

Pero seguía todavía muy lejos de la calidad que quería conseguirle, mi destreza con las piezas no era buena, así que la deje en pos de otras construcciones ferroviarias que me dieran destreza, no obstante no la deje abandonada, fui sumándola detalles que fueran perfeccionando su imagen, el dicho de "jamás satisfecho" salía a relucir
Finalmente, y tras varios años, me vi capacitado para construirla "decentemente"



Pero ya se sabe, una mente imaginativa siempre le sacará mejoras a conseguir y, ¿quién puede decir que esta sea mi última Mikado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario